Por Juan Carlos Mestanza

Aún no termina el año, en que celebraron un Centenario para el olvido, y Barcelona SC ya hace noticia en la LigaPro 2026. La dirigencia amarilla anunció que jugará el torneo “bajo protesta”
¿La causa? En un comunicado dijeron no estar de acuerdo con el sistema de campeonato que se jugará el 2026, porque ese formato “incrementa la cantidad de partidos sin una relación proporcional en los ingresos que reciben los clubes”.
Argumentan que el calendario lleva a los clubes a jugar 40 partidos en una temporada causando una sobrecarga de compromete la sostenibilidad financiera y limita la capacidad de planificación de los clubes.
Este mismo sistema con el que ya se jugó el 2025 dejó de ser válido y atractivo para algunos clubes , especialmente para Barcelona, en el momento en que los amarillos empezaron a bajarse de la cima y cuando Independiente del Valle empezó a pasearse en el torneo.
Incluso, hasta entonces, la prensa deportiva en Guayaquil -hinchas con micrófono mayoritariamente amarillos- no tenía reparos al sistema pues Barcelona estaba en la parte alta de la tabla.
Desde que Ismael Rescalvo asumió la dirección en junio 2025, y cuando el equipo empezó a flaquear y a ceder puntos, entonces el torneo “perdió interés”, “el sistema es malo”… En otras palabras nada servía. Excusas mediocres para justificar la inoperancia de un equipo que terminó ahogado en su propio mar de errores. En ese lapso Barcelona perdió 22 de 33 puntos disputados es el Monumental. Más abono en un año marcado por el fracaso.
IDV no tuvo la culpa de que los rivales no hayan estado a la altura del torneo. Llegó a estar arriba a cinco triunfos de diferencia y se coronó campeón a tres fechas del final.
Por ello a la reunión del Consejo de Presidentes de la LigaPro hubo clubes que llegaron con la idea de tumbar el sistema. Trascendió que once votaron a favor de continuar con el mismo esquema.
Barcelona y otros buscaban regresar al torneo jugado entre 2020 y 2024. En el cabildeo se consiguió que el ganador de la ronda de 30 fechas iniciales no reciba como premio la clasificación directa a Copa Libertadores. Criterio que refleja la pobreza de una dirigencia que no se cree capaz de ir a pelear el primer lugar y se cuida de que quien si lo haga saque esa ventaja deportiva, por cierto muy merecida.